Por ansia de lo que espera.”
¡Feliz cumpleaños, Taiwán!
Así es, una revelación más me llegó el día de hoy. Esto de andar por tierras asiáticas como que sí me conviene, jaja.
Hoy por se el cumpleaños #101, tuvimos el día libre, así que mis papás me llevaron a andar en bicicleta hasta Taipei (muy lejos, jaja). Salimos de la casa a las 10am, apróximadamente y regresamos a las 4:15, menos la comida y descansos, pónganle que anduvimos 4 hrs. y media en bici, o algo así, que no suena mucho, pero con mi magnífica condición y lo poco que he dormido (y ha sido una semana muy movida), estoy muerta, jaja. Así que disculpen si hay falta de inspiración.
Bueno, salimos temprano y como a la hora y media ya estaba un poco cansada, bueno, no, sólo tenía flojera. Debo admitir que extraño quedarme en mi casa haciendo nada, sólo andar en pijama tooodo el día. Porque no he tenido un día así desde hace más de 3 semanas y es todo un récord para mí; en una de esas, empezó a llover y debo admitir que mi ser flojo dijo “Oh, el día perfecto para quedarse en la casa a ver películas, que llueva más para regresarnos”, jajaja. Soy una floja de lo peor, lo sé, pero aguanté, aguanté. La verdad sí quería seguir, pero a ratos mi ser flojo invadía mi cabeza de nuevo.
Heme aquí en una de las pausas que hicimos por la lluvia…
Y bueno, el punto es que me di cuenta de que no estoy viendo las cosas como debería, ¿de qué hablo? De que iba andando en bici y decía “oh, estoy andando en bici en Taiwán”, en lugar de “¡Órale! ¡ESTOY ANDANDO EN BICI EN TAIWÁN!” ¿Cuántas veces se tiene esta oportunidad? jaja.
Malamente, me la he pasado pensando demasiado en el futuro, sin disfrutar como debería el presente. En efecto, “no gozo de lo que tengo, por ansia de lo que espero”.
Caí en cuenta de que desde siempre he esperado que las cosas vengan con letreros y cohetes, cuando en realidad no es así, los regalos y sorpresas de la vida no vienen envueltos en papel de regalo y con moño; no te avisan y no necesariamente tienen que cambiar tu rutina. Están aquí siempre, mezclados con la cotidianidad, con nosotros, los tenemos enfrente y muchas veces ni nos damos cuenta, por estar esperando el anuncio especial.
No sabía cómo expresar lo que a continuación diré, pero al hablar con una amiga, me dio las palabras que buscaba: uno tiene ciertas expectativas siempre, (sobre todo yo y más cuándo era pequeña, con mis cumpleaños) pensando que las cosas van a ser más especiales, y/o de cierto modo, que tú vas a sentirte diferente, pero no, tú sigues siendo el mismo, cambia el entorno, pero no tú.
Sí, estando de intercambio cambiaré, maduraré, creceré, pero seguiré siendo yo; no por estar en Taiwán, porque sea mi cumpleaños, porque sea cualquier cosa, me sentiré diferente; sí más feliz, más emocionada o lo que sea, pero al final del día seguiré siendo yo misma, sólo las circunstancias serán distintas.
Sigo en saber cómo expresar con precisión esto que siento, pero espero haber sido lo suficientemente clara como para que me entendieran.
Pero en fin, la lección del día de hoy fue que tengo que dejar de esperar que las cosas vengan anunciadas y sólo poner un poco más de atención a lo que tengo enfrente, aquí y ahora, no lo que tendré. Lo que tiene que llegar, eventualmente llegará, no porque lo piense más, vendrá más rápido. Así que a dejar de esperar y a empezar a disfrutar un poco más. ¿Se unen?
Y volviendo al tema del cumpleaños de Taiwán, hace poco me di cuenta de que en lugar de 2012, ellos ponen 101年, lo mismo que si nosotros pusiéramos 202年, en lugar del año presente. Qué curioso, jaja.
Aquí les dejo unas cuantas fotos del día de hoy:
Sí, las cosas bellas llegan sin avisar…
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